Siento unas manos que me acarician,
unas manos que me acompañan en esta danza terrestre.
Y vienen siempre conmigo. A veces me asombro de que sigan a mi lado.
Porque ya son mayores. Y a veces parpadean y no las siento tanto. Y me asusto. Y pienso en que algún día se irán para siempre.
14 de abril de 2017
24 de marzo de 2017
É un bicho
Din que un home é un home
e que un gato é un bicho.
Hoxe encareime a ti coma nunca antes o fixera.
Din que eran para un cesto e que te botaches para atrás
do medo que tiñas.
Eu non o vin
cegueime,
coa carraxe.
Din que é así,
que dous non discuten se un non quere.
Pero eu quería
e así saíu.
Din que un home é un home
e eu...
un bicho.
e que un gato é un bicho.
Hoxe encareime a ti coma nunca antes o fixera.
Din que eran para un cesto e que te botaches para atrás
do medo que tiñas.
Eu non o vin
cegueime,
coa carraxe.
Din que é así,
que dous non discuten se un non quere.
Pero eu quería
e así saíu.
Din que un home é un home
e eu...
un bicho.
1 de marzo de 2017
17 de enero de 2017
15 de enero de 2017
Desapareces
Hoy veo las cosas
que desaparecen.
Veo el humo, el calor, el amor...
Y,
de pronto,
te veo a ti y me asusto.
—¿Qué haces aquí?—te pregunto.
—Me han mandado venir... un segundo.
que desaparecen.
Veo el humo, el calor, el amor...
Y,
de pronto,
te veo a ti y me asusto.
—¿Qué haces aquí?—te pregunto.
—Me han mandado venir... un segundo.
18 de agosto de 2016
Olvido
Pongo la maleta
roja
en la puerta
para que no entres
de noche
si te despiertas.
Para que no me digas
que ves fantasmas
que llevan luces
que vienen a por ti
para que no te olvides de
escribir
de las letras
de las vocales
ni de mí.
roja
en la puerta
para que no entres
de noche
si te despiertas.
Para que no me digas
que ves fantasmas
que llevan luces
que vienen a por ti
para que no te olvides de
escribir
de las letras
de las vocales
26 de julio de 2016
Y los monstruos
Los monstruos aparecen
en el bosque
y se acercan.
Me persiguen
y me dicen
que me vaya
que me vaya
que no vuelva.
Llego a un claro
que es oscuro
y los monstruos.
Me siguen
y me dicen
que no siga
que no siga
que no puedo
Vuelvo al camino
parece eterno
y ellos vienen.
Me acorralan
y me dicen
que me gire
que me gire
que ya muero.
24 de noviembre de 2012
Llorona
Los acordes salían de la guitarra,
y de tu alma brotaron tímidos versos, tímidos versos que te recordaban juventud
y los dijiste
en la escalera
que hace eco
y te oímos.
Cantabas a la Llorona.
Y salía de ti, por debajo de tu bigote blanco que imponía un poco,
y los dijiste,
los versos.
Y estabas apoyado a la puerta del primero
"me quitarán de quererte, pero de olvidarte nunca".
Y la guitarra lo hacía para ti
y si la magia existe
apareció, en tu voz.
Y yo no te había oído nunca cantar, y nadie.
Yo solo te veía leyendo el periódico o tomando fruta antes de comer porque es sano.
De pequeña, me hacías cocinitas, pero,luego, ya no me importaron las cocinitas
y ya no quería hacerte café.
Y un día cantaste a la Llorona y dijiste que ya le habías dado la vida
y otro,
te fuiste.
Y yo no quise ir a verte porque pensé que volverías y no. No volviste nunca.
Y la Llorona sigue esperándote y a veces piensa que estás en el estadio viendo un partido, pero no es cierto, no estás. No estás en ninguna parte.
Y la Llorona me quiere enseñar fotos de ti porque dice que no quiere que te olvidemos.
Y los dijiste...
"No sé que tienen las flores, Llorona, las flores del campo santo, que cuando las mueve el viento llorona, parece que están llorando".
y de tu alma brotaron tímidos versos, tímidos versos que te recordaban juventud
y los dijiste
en la escalera
que hace eco
y te oímos.
Cantabas a la Llorona.
Y salía de ti, por debajo de tu bigote blanco que imponía un poco,
y los dijiste,
los versos.
Y estabas apoyado a la puerta del primero
"me quitarán de quererte, pero de olvidarte nunca".
Y la guitarra lo hacía para ti
y si la magia existe
apareció, en tu voz.
Y yo no te había oído nunca cantar, y nadie.
Yo solo te veía leyendo el periódico o tomando fruta antes de comer porque es sano.
De pequeña, me hacías cocinitas, pero,luego, ya no me importaron las cocinitas
y ya no quería hacerte café.
Y un día cantaste a la Llorona y dijiste que ya le habías dado la vida
y otro,
te fuiste.
Y yo no quise ir a verte porque pensé que volverías y no. No volviste nunca.
Y la Llorona sigue esperándote y a veces piensa que estás en el estadio viendo un partido, pero no es cierto, no estás. No estás en ninguna parte.
Y la Llorona me quiere enseñar fotos de ti porque dice que no quiere que te olvidemos.
Y los dijiste...
"No sé que tienen las flores, Llorona, las flores del campo santo, que cuando las mueve el viento llorona, parece que están llorando".
16 de octubre de 2012
Y cuando eres azul, me gusta. Como el rojo, que también me gusta.
De pequeña solo me gustaban el rojo y el azul. Tú no me gustabas de pequeña, claro, porque no te conocía.
Pero si te hubiera conocido antes, me hubiera gustado la forma en la que haces la cama o la forma en la que cortas los tomatitos para la ensalada y les echas queso, también. O como estornudas.
¿Sabes? Siempre nos ha hecho gracia a mi hermano y a mi como estornuda nuestra tía Veri, y su diente que está mal colocado nos gusta también.
Tus dientes tampoco están perfectos. Pero a mi me parecen unos dientes preciosos. Porque sonríen, y muchas veces me sonríen a mi.
Hoy sonrieron mucho tus dientes, porque nos vimos por la tarde y nos hicimos cosquillas.
Cosquillas debajo de los brazos y en los pies, donde tienes muchas cosquillas aunque tú digas que no.
Y nos hicimos muchas cosquillas porque de alguna forma queríamos ser libres.
Cuando la gente es libre se puede reír. Se puede reír y puede llorar y puede hacer cosquillas, porque es libre.
Y nosotros nos hicimos cosquillas toda la tarde, y nos abrazamos mucho, hasta que nos dimos cuenta de que estábamos en la habitación abrazándonos y sentimos que somos.
Y cerraste los ojos. Y empecé a darte besos por la espalda.
Besos de futuro.
De pequeña solo me gustaban el rojo y el azul. Tú no me gustabas de pequeña, claro, porque no te conocía.
Pero si te hubiera conocido antes, me hubiera gustado la forma en la que haces la cama o la forma en la que cortas los tomatitos para la ensalada y les echas queso, también. O como estornudas.
¿Sabes? Siempre nos ha hecho gracia a mi hermano y a mi como estornuda nuestra tía Veri, y su diente que está mal colocado nos gusta también.
Tus dientes tampoco están perfectos. Pero a mi me parecen unos dientes preciosos. Porque sonríen, y muchas veces me sonríen a mi.
Hoy sonrieron mucho tus dientes, porque nos vimos por la tarde y nos hicimos cosquillas.
Cosquillas debajo de los brazos y en los pies, donde tienes muchas cosquillas aunque tú digas que no.
Y nos hicimos muchas cosquillas porque de alguna forma queríamos ser libres.
Cuando la gente es libre se puede reír. Se puede reír y puede llorar y puede hacer cosquillas, porque es libre.
Y nosotros nos hicimos cosquillas toda la tarde, y nos abrazamos mucho, hasta que nos dimos cuenta de que estábamos en la habitación abrazándonos y sentimos que somos.
Y cerraste los ojos. Y empecé a darte besos por la espalda.
Besos de futuro.
27 de agosto de 2012
JOSÉ
Has escondido a José en mi mochila. Después de un Sábado de besos. Besos y algo de filosofía. José vino todo el camino callado. Es un poco tímido. Y ahora no se encuentra muy bien, claro. Extraña tu calor y tu cuerpo, bueno, como yo. Y me dices que lo acueste en mi pecho para que se duerma pero José no sabe donde estás. Y quiere verte y dormir otra vez contigo.
Y yo le cuento lo suave y gris que eres, y a veces azul. Para que se duerma José. Pero no tiene sueño.
Ahora acaricio sus bigotitos medio mordisqueados
Sus bigotitos de guepardo con manchas azules.
Y yo le cuento lo suave y gris que eres, y a veces azul. Para que se duerma José. Pero no tiene sueño.
Ahora acaricio sus bigotitos medio mordisqueados
Sus bigotitos de guepardo con manchas azules.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

